1. Ofreceme tu ayuda antes de dármela
No me agarres directamente. Primero preguntame: "¿Te puedo ayudar?" o "¿Necesitás ayuda?". Respetar mi autonomía es lo primero.
2. Cómo guiarme correctamente
Nunca me tomes del brazo, y mucho menos del brazo con el que llevo el bastón. El bastón es mi nexo con el suelo, los escalones y los obstáculos; si me lo agarrás, pierdo toda referencia.
No me empujes de la espalda. Eso me genera inseguridad y la sensación de que voy a chocar contra algo.
Ofreceme tu hombro. Es la mejor forma de guiarme; así podré caminar a tu lado de manera segura.
3. Si ves un peligro, sé específico
Si me gritás "¡Cuidado!", decime inmediatamente qué hacer. Si no, no me estás ayudando. Decime siempre el motivo:
"Cuidado, hay un escalón."
"Cuidado, hay un pozo frente a vos."
"Cuidado, no cruces, el semáforo está en rojo."
4. Indicaciones precisas de orientación
Tené en cuenta mi referencia de izquierda y derecha, no la tuya. Si estamos frente a frente, tu derecha es mi izquierda.
Sé preciso: "Hacé dos pasos a tu derecha, hay un pozo, luego el camino está libre."
"Frente a vos está la puerta del colectivo, tiene cuatro escalones."
"A tu izquierda hay plantas que salen de la casa; mejor hace dos pasos a la derecha."
5. En el borde de la calle
Si estoy en el cordón con el bastón hacia abajo, seguramente estoy esperando para cruzar. Ayudame indicándome si cambió el semáforo o si vienen autos. ¡Y no olvides aplicar el punto 1!
Tipos de bastones y qué significan:
Bastón Blanco: Indica ceguera total o que la persona solo distingue entre luz y oscuridad.
Bastón Verde: Indica una gran pérdida de visión. La persona puede tener campo visual reducido, visión central nula, solo distinguir sombras o formas, pero necesita ayuda para desplazarse.
Bastón con tramo rojo (o bastón rojo y blanco): Indica que la persona tiene sordoceguera (problemas de visión y auditivos combinados).